Diego Cano aporta un mundo de formas creativas realizadas en piedra natural que invitan a vivir una experiencia única en el entorno de la escultura. La elaboración profesional e individual de cada una de estas piezas las convierte en obras originales y exclusivas. Ya no se trata de realizar elementos decorativos, sino de crear arte y ponerlo al alcance de la mano.
Detrás de estos trabajos hay largas horas de dedicación. Igual que el agua golpea la piedra con paciencia hasta moldearla, así trabajan las manos que dan a luz estas figuras. El estudio donde son concebidas y elaboradas, en Macael (Almería), no es un taller de mármol, sino un centro de creación artística. Cada escultura ha sido pensada y cincelada como una pieza única e irrepetible. Solo así se consigue que la piedra muestre la forma que lleva dentro.